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La importancia de la motivación al estudiar

El concepto de motivación siempre se ha tratado de una forma muy difusa, cuando es realmente uno de los pilares para poder estudiar en condiciones. Mostrar interés por lo que estudiamos, esforzarnos por ello, establecer metas de futuro son algunos de los resultados que obtenemos cuando estamos motivados en lo que hacemos. La falta de motivación reduce enormemente nuestro rendimiento, llegando a convertir sesiones de varias horas de estudio en apenas minutos de tiempo real concentrados. Por ello debemos aprender a valorar nuestra motivación y, en caso de no salirnos resultados positivos, saber cómo superar esta percepción.

Reducir la materia nueva al estudiar inglés

Cuando comenzamos a estudiar inglés, y particularmente en los primeros niveles, tratamos de abarcar todo lo posible, en un intento de aprender lo más rápido la mayor cantidad de conocimiento que podamos. Este estallido de motivación suele durar poco tiempo, al darnos cuenta de lo inadecuado que es estudiar tanta materia al mismo tiempo y de lo frustrante que puede llegar a ser para nuestra propia evaluación como estudiantes. Pero a pesar de ello hay ocasiones en las que nos empeñamos en seguir añadiendo conceptos nuevos, aunque no tengamos todavía lo suficientemente consolidado lo anterior y no estemos avanzando realmente.

¿Es recomendable estudiar el día anterior al examen?


Estudiar el día anterior al examen es una de las prácticas más extendidas por todos los estudiantes, teniendo tanto detractores como defensores. Aunque, como siempre decimos, la valoración más importante sobre su adecuación debe salir de nosotros mismos, en un principio no es recomendable hacerlo. Hay multitud de teorías implícitas que se han ido transmitiendo con el boca a boca, tantas como testimonios de amigos, conocidos y familiares que dan su opinión pero el hecho es que hay una serie de factores que son objetivamente indiscutibles cuando estudiamos el día anterior.

¿Por qué estudiar una carrera Universitaria? Razones


Estudiar una carrera universitaria es una de las decisiones más importantes que podemos tomar en la vida. La responsabilidad que conlleva junto al inevitable cambio que produce en nuestra vida hace que sea muy importante tener claro porqué queremos entrar a la universidad. Por ello es recomendable que sepamos qué vamos a encontrar exactamente una vez entremos en ella, qué puede aportarnos y qué sacrificios requerirá:

Como estudiar Inglés en en Dublín. Consejos


 Dublín es uno de los destinos que más de moda se ha puesto en los últimos años para estudiar inglés. No está tan masificado como Londres, Malta o Edimburgo, otras de las ciudades más típicas para mejorar el idioma. Con todo, ya hay una gran oferta de cursos para estudiar en la ciudad, incluyendo becas que recurren a ella como destino por lo que es aconsejable seguir una serie de consejos, tanto para el estudio en sí del inglés como para manejarse por la ciudad.

Diferencia al estudiar para examen tipo test o examen a desarrollar


Siempre ha existido mucha teoría de pasillos y expertos alumnos sobre las diferencias entre estudiar un examen a desarrollar y un examen tipo test. Es cierto que hay un transfondo psicológico con el que justificar una forma de estudio u otra dependiendo del examen pero aún más cierto es que la clave para ambos es estudiar. No existe una mejor correlación entre una conducta y un resultado que la de estudiar mucho para sacar mejor nota. Puede parecernos una perogrullada pero no hay trucos mágicos, solo consejos que nos facilitan un acto que obligatoriamente tendremos que realizar aunque no queramos.

Estudiar en casa o en la biblioteca. Cómo estudiar


Aunque tengamos un hábito de estudio consolidado habrá momentos en los que obligatoriamente tendremos que estudiar a tiempo completo, como ocurre en los exámenes finales y en las pruebas de nivel de idiomas. Poder organizarla en condiciones nos ayudará a mejorar la calidad de nuestro estudio, evitando correr el peligro de confundir las horas sentados en una silla sin estudiar a fondo con las reales de provecho, siendo muy perjudicial al considerar que realmente estábamos preparados luego de recibir una mala evaluación.


El descanso, fundamental para un buen estudio


El tiempo de descanso es tan fundamental como el de estudio. De igual forma que aprendemos a planificar nuestra forma de estudiar debemos saber qué hacemos exactamente cuando descansamos, ya que la calidad del mismo influirá en la eficiencia del estudio posterior. Incluso si somos de estudiar diariamente un poco y no necesitar descanso, hay que estar preparados para los momentos que exijan más dedicación y esto incluye saber de antemano administrar correctamente los descansos.



Primero debemos tener claro que la relación de estudiar más con descansar más no tiene ningún sentido. La curva de aprendizaje es mucho menos pronunciada que la del agotamiento cuantas más horas estemos estudiando, y al hacer el descanso nos ajustaremos justamente a la segunda, teniendo un balance de estudio mucho menor. 

Esto se traduce en que si estudiamos, por ejemplo, cinco horas seguidas y decidimos que ya por hoy no estudiaremos más estaremos perdiendo tiempo de estudio real, ya que por una parte nuestra calidad de estudio habrá decrecido a medida que avanzaban las horas y el descanso es completamente desproporcionado, donde directamente no estudiamos nada. No quiere decir que sea mejor estudiar con muchos descansos, simplemente que debemos ver cómo funcionamos y cómo estamos estudiando de forma realista.

Por otra parte debemos entender qué significa exactamente hacer un descanso. Este punto es muy personal, igual que hay personas que descansan tomando un café hay otras que aprovechan para fumar alargando un poco más ese rato. 

La clave es ver hasta qué punto nos es útil lo que hacemos para recuperar fuerzas. Ese mismo café puede ponernos más nerviosos, o si nuestra opción es sentarnos a hablar al volver a la silla de estudio notaremos que estamos de igual forma agarrotados. Lo mejor es buscar algo que nos relaje tanto física como mentalmente, haciendo que desconectemos completamente de la actividad de estudiar. Charlar unos minutos con alguien mientras se da una vuelta, jugar con la mascota o cualquier conducta que haga que nos olvidemos esos minutos de estudiar nos ayudará.

Un último punto es el del tiempo que dedicamos a descansar. No debe ser necesariamente pequeño, lo fundamental es que nos permita al retomar el estudio volver llenos de energía. Si con descansos de una hora completa nuestra siguiente hora de estudio es perfecta ese es el tiempo que debemos dedicarle, independientemente de lo que veamos en los demás.

Planificar las actividades de estudio


Saber planificar nuestras actividades es tan fundamental como el propio acto de estudiar. Planificarlas no es solo crear un plan de estudio al inicio de las sesiones, se realiza tanto en el déficit de actividades como en el exceso, a la par que cuando no tenemos ningún tipo de organización sobre ellas. Al igual que en el establecimiento de objetivos debemos tener en cuenta también las actividades que nos resultan placenteras, sin centrarnos exclusivamente en las meramente relacionadas con el estudio.



Hay muchos tipos de actividades y saber clasificar en cada apartado la actividad en concreto que tenemos planeada nos ayudará para el esquema general que estemos creando:

  • Actividades obligatorias / actividades optativas:Debemos diferenciar objetivamente cuándo hay actividades que debemos realizar seguro y cuáles nos permiten un margen de decisión. Estudiar cara a un examen es obligatorio y deberemos sacar tiempo pero buscar bibliografía adicional para llevarlo mejor preparado es algo optativo que podemos desechar en caso de ir muy ajustados, evitando que nos cree una sensación de ansiedad por sentir que no damos lo mejor de nosotros mismos.
  • Inaplazables / No urgentes: Muy relacionadas con el anterior apartado, hay que saber organizar las actividades para no acabar saturados poniéndolas en orden de resolución temporal. Estudiar es fundamental pero aunque tengamos el examen la semana siguiente si hay que entregar un trabajo con anterioridad deberemos centrarnos en él.

  • Placenteras / Desagradables/ Neutras: Estudiar suele ser clasificada como desagradable cuando debería ser una actividad neutra, que forma parte de la vida diaria. La valoración que hagamos de cada una nos facilitará la actividad relacionándola con las más atrayentes en un principio, a la par que dejamos de considerarlas como desagradables.

  • Individuales / Colectivas: Este es uno de los errores más comunes, considerar que estudiamos de forma mucho más sencilla cuando vamos acompañados a las bibliotecas. Estudiar es un acto individual, y no necesitamos a nadie más para poder ejecutarla. Debemos asumir la individualidad de la mayoría de nuestras actividades para no convertirlas en dependientes de los demás.

  • Flexibles / Rígidas: La flexibilidad en el estudio es tener la posibilidad de realizarlo de diferentes formas, ya sea con apuntes, bibliografía oficial, horas seguidas, descansos intermedios... Verlo de una forma rígida nos limitará a la hora de trabajar.

Como establecer objetivos al estudiar

Saber establecer objetivos es tan importante como el propio tiempo de estudio. Debemos aprender a diferenciar los distintos objetivos que nos planteemos, sabiendo definirlos correctamente y conociendo los tipos principales que existen. La forma de plantearnos debe ser siempre con una estrategia hacia atrás, donde estableceremos primero el objetivo final y luego los necesarios para alcanzarlo.



Los dos tipos de objetivos son:

Objetivos finales


Los que deseamos conseguir como meta última, realizando actividades como asistir a clase, estudiar en casa o recibir clases de apoyo.

Objetivos intermediarios


Los obligatorios para poder acceder a los finales. Se dividen a su vez en objetivos inmediatos y objetivos a medio plazo.

Una forma correcta de plantearse aprobar los exámenes finales es establecer objetivos intermediarios semanales en horas de estudio y ejercicios de prueba, que a su vez para ser cumplidos necesitarán de objetivos inmediatos como es preparar correctamente el material u organizar nuestro tiempo de estudio. Hay ocasiones que directamente los objetivos inmediatos nos llevarán prácticamente al objetivo final, como es el caso de trabajos para casa o pruebas de nivel, lo que hace que sea aún más interesante dividir nuestros objetivos con este esquema.

Los objetivos intermediarios deben ser claros, operativos, flexibles y estimulantes. Para entenderlo mejor seguiremos con el ejemplo de preparar un examen:
  • Un objetivo claro es el que podemos definir claramente: aprobar el examen, no decir ''estudiar'' o ''hacerlo lo mejor posible''
  • Es operativo cuando tenemos claros los pasos requeridos: estudiar x horas al día, prepararse determinados temas, utilizar un material concreto...
  • La flexibilidad es lo que hace que el objetivo sea realista por sus posibilidades: cumplir las horas de estudio a la vez que asistimos a clases, tenemos vida social y realizamos otras actividades.
  • Ser un objetivo estimulante es el que arroja por sí mismo los motivos por el que lo cumplimos: aprobar el examen para pasar de curso, para quitarnos esa asignatura, para tener buena nota.


Como veis establecerse un objetivo para el estudio es mucho más que concienciarnos de que debemos estudiar. Utilizando estos pequeños esquemas podremos organizar mucho mejor todos los aspectos relacionados con el estudio, permitiéndonos ajustar nuestro horario día a día sabiendo que estamos seguros de lo que hacemos.

Evitar la Procastinación al estudiar.

La procastinación es uno de los términos psicológicos que más populares se están volviendo desde hace unos años, definiéndose como la tendencia a retrasar de forma voluntaria las tareas u obligaciones, tanto en su inicio como en su finalización

No tenemos que pensar mucho la definición para encontrar ejemplos en nuestro día a día, incluso aunque nos definamos como personas responsables. En este concepto se incluye trabajo, estudio, tareas de casa, cualquier actividad que nos obligue a prestar atención. Por todo esto es imprescindible aprender a administrar nuestro tiempo de estudio. 

Evitar la procastinación al estudiar


Estudiar suele valorarse como aburrido, difícil o incluso estresante, siendo el primer paso para procastinar. No debemos engañarnos tampoco y decirnos que es divertido pero sí es necesario un cambio de actitud hacia el tiempo de estudio.

Cuanto menos hábito tengamos peor lo valoraremos, por lo que es fundamental apartar todos los pensamientos relacionados a la tarea en sí y comenzar poco a poco a crear un hábito. La forma de estudiar durante horas seguidas en los últimos días es el peor camino posible ya que estaremos dejando todo a última hora, rindiendo mucho menos y sintiéndonos peor que nunca. El estrés se acumulará al ver que disponemos objetivamente de tiempo y no lo estamos invirtiendo en estudiar.

En la procastinación surgen también pensamientos distorsionados; todos conocemos frases del estilo ''tengo tiempo de sobra'', ''trabajo mejor bajo presión'', ''termino ésto y me pongo a estudiar'': todas son ejemplos de procastinación. Ninguna es verdad y las consecuencias que trae creérnoslas a pies juntillas se traducen en menos tiempo de estudio y mayor presión temporal.

Debemos ser sinceros con nosotros mismos y ver hasta qué punto pensamos estas frases y nos parecen reales ya que, de aceptarlas, estaremos escapando del malestar producido por la falta de tiempo estudiando, haciendo un círculo vicioso muy negativo cara a nuestro rendimiento.

Cómo hacer un buen esquema. Consejos.

Cuando estudiamos hay distintas técnicas que nos vendrán muy bien a la hora de memorizar, y sobre todo para repasar. Una de las principales son los esquemas, pero no es fácil hacerlo correctamente, porque en nuestro afán de saberlo todo, podemos hacerlo muy completo y entonces la esencia del esquema desaparece y no es tan útil.

Cómo hacer un buen subrayado. Consejo para estudiar

Cuando estamos estudiando es esencial hacer un buen subrayado, pero lo que a veces o bien no sabemos cómo estudiar correctamente, o no tenemos en cuenta son los colores, que son muy importantes a la hora de memorizar textos muy largos.


¿Qué colores usar para  subrayar?


El color que mejor memoriza el cerebro es el rojo, pues es alerta o atención, pero cuidado, la base de un buen subrayado con colores es uno abusar del rojo, por lo que sólo tendremos que utilizarlo para palabras muy concretas que nos darán el sentido del texto. O como truco para poder visualizar todas aquellas palabras que nos cueste trabajo memorizar.

Otro color que el cerebro recuerda muy bien es el azul, por lo que es aconsejable que si vamos a estudiar sobre apuntes, sean de color negro, para que los colores que usemos después sean más fáciles de resaltar. Aunque es cierto, que subrayar en azul a veces confunde, por lo que habrá que utilizarlo como color secundario al rojo, y utilizarlo en contadas ocasiones, para que cuando memoricemos una página, esos dos colores resalten sobre los demás.


Lo más importante del subrayado


Es muy importante no subrayarlo todo, ya que la esencia del mismo se pierde, es decir, poder tener en la cabeza determinadas palabras que resaltan y nos facilitan la posterior exposición en un examen. Por lo que es muy útil no sólo usar subrayadores gordos, sino también finos, para sólo resaltar la palabra concretas con los gruesos, y frases completas con los delgados. 



Trucos para subrayar


Una buena idea es tener colores asociados a determinadas partes de los apuntes o libros. Es decir, para los títulos siempre usaremos el mismo color, que puede ser oscuro y que no resalte, como violeta. Para los subtítulos importantes, utilizaremos otro color, pero esta vez que resalte en la memoria, como puede ser el rosa o el amarillo. Y así ir identificando los distintos apartados gracias a los colores. Nos facilitará mucho la visión del texto en global a la hora de estudiar.

Para carreras donde salgan muchas fechas, leyes o nombres difíciles, existe un truco que no falla: utilizar siempre el mismo color para estas tres cuestiones. Hemos de pensar en un color que nunca usaríamos para otra cosa, y ése será el elegido para que, cuando lo veamos en una página sepamos cuantas fechas, leyes o nombres de autores memorizaremos.

La calidad del subrayado está en el minimalismo, el horror vacui nunca nos va a ayudar, al contrario, nos confundirá. Utilizar correctamente, sobre todo el color rojo, y los colores que hayamos elegido será mucho más interesante que hacer borrones por todos lados.

Además, alternar subrayadores gordos, con finos, hará que la página de estudio quede mucho más limpia. De esta manera, cuando repasemos el texto, sabremos exactamente cuantos apartados tiene, que contiene cada pregunta y cómo se estructura, gracias a los colores que hemos usado. Esta técnica nos hará el estudio mucho más sencillo.

Como estudiar en casa. Consejos

Hoy vamos a abordar un tema que para muchos puede resultar obvio o una cuestión que no precisa de mucho planteamiento, pero quizá después de leer las líneas que siguen muchos de vosotros aprendáis algunas claves que os pueden resultar útiles en un futuro, a la hora de decidir sacar libros y apuntes y poneros a estudiar en vuestra propia casa.



En primer lugar, la ergonomía, es decir, el diseño de vuestro lugar de estudio, va a sumar un papel muy importante tanto en vuestra concentración como en vuestra adaptación a la materia que estéis estudiando, un lugar de estudio en casa adecuado puede facilitaros mucho vuestro esfuerzo, por tanto será necesario disponer de:
  • Un escritorio o mesa a una altura adecuada para poder estudiar, lo idóneo es que no                           quede demasiado alta ni demasiado baja, sino un poco por debajo de la altura del pecho.
  • Una silla adecuada a vuestras características, lo ideal es que vuestra espalda se mantenga en una postura correcta y sin tenerla que curvar.
También será vital que en vuestro espacio de estudio se mantenga un silencio adecuado, ya que os resultará imposible concentraros y mantener el hilo de lo que estáis estudiando sin el debido silencio y tranquilidad, la única alteración del silencio que puede resultar adecuada es la de vuestras propias palabras repasando en vuestra cabeza la lección.

Otro aspecto relevante es disponer de todo aquello que consideres necesario para llevar a cabo tu tiempo de estudio en casa antes de ponerte a estudiar, por ejemplo, si estas estudiando química será muy importante tener a mano la tabla periódica desde el inicio, así evitamos distracciones. Mantener el móvil en silencio, así como otras medidas que consideréis adecuadas para no distraeros  no estarán de más.

Subrayar lo importante, ayudarte de buenos esquemas y resúmenes hechos por ti mismo también te facilitará el tiempo de estudio invertido, ya que mientras los realizas estarás poniendo una gran atención en el temario a la vez que estudias y esos esquemas te pueden llegar a ser mas útiles que el propio libro de texto si los realizas correctamente.

Dependiendo de las materias que estemos estudiando podemos hacer maratón de ejercicios que nos servirán como estudio o repaso en el caso de una asignatura de números. Por otro lado, si estamos  preparando exámenes de letras, repasar para nosotros mismos aquellos conceptos importantes con nuestras propias palabras nos ayudará a entenderlo mejor y muy probablemente con ese método días después de haber acabado el examen todavía tendremos frescos los conceptos estudiados en nuestra cabeza, ya que los habréis digerido y entendido, que en definitiva es lo que debería ser más importante.

Hago hincapié en que es vital haber descansado correctamente antes de dedicarse a una jornada intensiva de estudio.

Y para acabar, quiero añadir un último consejo, y es que no resulta positivo intentar estudiar en el último momento, lo que no se ha preparado con el suficiente tiempo previo, hacer eso nos va a trastocar lo estudiado anteriormente, puede que confundamos conceptos que pensábamos haber asimilado correctamente y mas que avanzar, de este modo retrocederemos, por otro lado lo estudiado deprisa y corriendo no permanecerá mas de unos pocos minutos en vuestra cabeza con suerte.

Como estudiar Derecho en la UNED

Estudiar derecho en la UNED es tarea para valientes, y sobre todo, para aquellos que de verdad quieren aprender lo que significa el derecho en toda su extensión. En este artículos encontrarás una primera orientación para afrontar la carrera y después, puedes consultar este otro: Primeros pasos para alumnos de la UNED, donde se profundiza un poco más en los pasos a seguir para los nuevos inscritos. 


Como alumno de la UNED, puedo recomendarte varios consejos que te guiarán en este camino sobre todo si eres novato en este campo y en lo referente a la educación a distancia. Pero sobre todo, antes de tomar esta decisión, lo que debes tener claro, es, que de verdad te gusta el Derecho. Es una carrera dura pero apasionante que te aportará todo lo necesario para tener una imagen global del mundo en el que vives y su funcionamiento.

Metodología: 


Estudiar el Grado de Derecho en la UNED requiere un sobre-esfuerzo que no requieren otras universidades presenciales, tienes que tener en cuenta, que aquí, no tendrás clases diarias de cada asignatura, sino, una tutoría semanal de hora y media en la que el profesor o profesora expondrá los temas más importantes o aquellos asuntos que considere más complicados de aprender en casa. Así como la resolución y clasificación de tantas dudas le planteéis.

Otra herramienta fundamental de la UNED, para aquellos que no puedan asistir a las tutorias, es el foro de cada departamento en el que podrás exponer tus cuestiones y que en la mayoría de las veces son eficazmente resueltas por los profesores en un breve plazo de tiempo a pesar de la cantidad de alumnos que hay por asignatura.

Por otro lado, algo para mi fundamental, es que nada más comenzar las clases, la UNED pone a tu disposición todas las fechas de los exámenes, de esta forma, puedes organizarte mejor los plazos de estudio.

Cómo estudiar Derecho en la UNED: 


Pues bien, podrás oír críticas de todo tipo por ahí, que la UNED esto , que la UNED lo otro... pero la realidad es, que no te regalan NADA! Te dan el libro, y lo primero que debes saber es que entra todo el temario (quitando los temas que implícitamente se aparten en la guía de estudio), a diferencia de las universidades presenciales en las que la mayor parte de las ocasiones simplemente entra la materia dada por el profesor.

Debes empezar a administrar los días de estudio desde el primer día. Ya sea porque trabajas o porque deseas administrar mejor tu tiempo, la mejor forma de tener un estudio eficaz es hacer un horario o planing mensual con las asignaturas que debes estudiar por día, junto a los días de descanso y los días de repaso. Esto es la clave del éxito.

Debes ser una persona responsable y muy organizada, pues al menos en Derecho, tendrás una gran cantidad de temario que procesar y aprender, entender y estudiar que si no lo haces de forma constante estarás avocado al fracaso más absoluto.

Descarta totalmente hacer quinielas, es decir, ver las preguntas más importantes de otros años y basar en ellas tus estudios, básicamente por dos razones:


  • La primera, no aprenderás nada y según pasen los cursos arrastrarás lagunas importantes en conocimientos difíciles de suplir.


  • La segunda, los profesores no son tontos, ya se lo saben y en muchas ocasiones preguntarás epígrafes que nunca antes habían caído o lo habían echo de forma somera.


Con todo esto, no pretendo desalentarte, sino todo lo contrario.

Las ventajas son enormes: 



  • Tendrás un nivel superior en Derecho que el que puedas adquirir en otras universidades.
  • Te hará crecer como persona el hecho de tener que organizarte tu mismo a la vez que la satisfacción de aprobar en estas condiciones es enorme.
  • El prestigio de obtener una carrera, en este caso el Grado de Derecho en la UNED está muy valorado, ya que previamente, independientemente de la entrevista que hagas después para el trabajo, ya le indica a la persona que te selecciona que has sido responsable y has trabajado mucho para conseguir este título, lo cual demuestra profesionalidad.


Con esto esto, espero que tengas gran éxito en tu camino hacia el conocimiento personal, y sobre todo, que disfrutes de tus estudios ya que así se hará más llevadero.

Deja las preguntas que desees,  y te contestaré con la mayor brevedad posible.

Consejos para elegir un Master adecuado


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En la actualidad, el porcentaje de desempleo entre los jóvenes que acreditan una titulación de Master es tan sólo de un 6%. Por esto mismo, si te estás planteando hacer un Master para tener más oportunidades de crecer laboral y profesionalmente, a continuación te indico una serie de recomendaciones que harán que elijas el Master más adecuado para ti.

¿Qué tengo que tener en cuenta a la hora de elegir un Master?

  • En primer lugar, debes de analizar en profundidad la razón por la que deseas realizar un estudio de Master. Puede ser para incorporarte con mayor rapidez al mercado laboral, porque te lo exijan en la empresa, porque quieras cambiar de sector y necesites una titulación ó porque después de unos años trabajando quieres aportar una titulación de especialización de Master. Tener claro éste punto te ayudará a encontrar el estudio de Master que satisfaga tus necesidades y objetivos.
  • En segundo lugar, deberás valorar el tipo de metodología de formación que quieras recibir. En la actualidad, con el avance de las nuevas tecnologías, existen modelos metodológicos que se adaptan a todas las necesidades de los alumnos. Elige un Master presencial si la temática que quieres estudiar requiere una gran aplicación práctica. En cambio, elige un estudio a distancia si no dispones de tiempo suficiente ni puedes cumplir un horario rígido de asistencia a clases.
  • Averigua la titulación que vas a obtener. En la actualidad existen títulos propios de Master, es decir, no homologados por el Ministerio de Educación y Ciencia, y, por otro lado, tienes titulaciones oficiales de Master, que están, sobre todo orientadas a puestos de investigación o docencia, ya que tienen una aplicación, por norma general, más teórica que los estudios privados.
  • Por último, infórmate sobre el claustro de profesores, y pregunta si disponen de Bolsa activa de empleo o posibilidad de prácticas en empresa. Estos son valores añadidos muy importantes para ti, porque te ayudarán a hacer nuevos contactos y a aportar una experiencia laborar en tú currículum.
Con estos consejos, espero que te haya podido despejar algunas dudas acerca de cómo elegir un buen Master y sobre todo que sea adaptado lo mejor posible a tus circunstancias, no olvides que de completarlo satisfactoriamente aumentarán tus posibilidades de encontrar empleo. 

Como ser un estudiante inteligente. Consejos

como ser estudiante inteligente


El arma secreta para un estudio inteligente

Al oír hablar de estudio inteligente seguramente pienses en largas y tediosas horas de estudio, pues siempre has creído que sólo estudiando muchísimo lograrás rendir más y mejor. Lo que aún no sabes es que la verdadera clave para un estudio eficaz es aprender a aprovechar mejor los recursos que posees.

Uno de tus recursos más importantes es el tiempo de estudio y el mayor o menor provecho que saques de él dependerá de la manera en que lo organices. Para administrar tu tiempo con inteligencia debes seguir tres reglas fundamentales:

1. Planificar


Fijar un plan de actividades a realizar en un periodo determinado entregará una visión general que te ayudará a organizar de manera óptima tus tiempos.


2. Jerarquizar


Ordenar las actividades de acuerdo a su importancia determinará el nivel de atención que pondrás en cada una de ellas.


3. Destinar tiempo al descanso


Tan importante como el tiempo de estudio es el tiempo que dediques a descansar. Aunque no lo creas, el arma secreta para lograr un estudio eficaz, es un descanso adecuado. Cuando permanecemos mucho tiempo ocupados en una misma tarea, nuestra mente se agota, disminuye la atención y la concentración se dificulta, nuestro rendimiento decae y perdemos tiempo en un estudio de mala calidad.


La manera de optimizar el tiempo de descanso es realizando breves pausas de 2 a 3 minutos entre bloques de una hora, o bien, al terminar un tema y antes de comenzar otro distinto. Aunque hay personas que necesitan más o menos tiempo que otras para reiniciar su ciclo mental, las pausas nunca deben superar los 10 minutos.

Durante las pausas es muy importante levantarse, alejarse del lugar de estudio, realizar ejercicios de estiramiento y relajación, y beber un vaso de agua (está comprobado que mantenerse hidratado ayuda a concentrarse más y mejor).

Para que la técnica de los descansos breves funcione, no debes esperar hasta sentirte agotado, la clave del éxito es establecer las pausas con anticipación, por eso es importante planificar y organizar las tareas, recuerda que la única manera de lograr resultados exitosos es convirtiendo al estudio en un hábito saludable y, siguiendo estas sencillas pautas, harás de tu estudio aburrido un estudio inteligente.