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Evaluar nuestros resultados de estudio


Tan importante como es estudiar es saber evaluar los resultados que estamos obteniendo. Una forma muy pobre es hacerlo meramente con las notas obtenidas hasta ahora, ya que los factores que influyen de un examen a otro son muchos y muy volubles entre sí: cansancio, dificultad de la materia, cantidad de horas estudiadas, preguntas concretas del examen, conocimientos previos de la materia, interés personal...

La elaboración como técnica de estudio


Ya hemos aprendido que el repaso  no es la mejor técnica de estudio, pudiendo ser mejorada con la organización. Pero hay todavía una forma de mejorarlo todavía más con un nivel por encima dentro de las técnicas básicas mnemotécnicas: la elaboración. Es un sistema que utilizamos también de forma muy cotidiana en nuestro día a día, incluyendo los momentos de estudio, pero que puede mejorarse a base de práctica para sacarle todo el provecho posible.

La organización como método de estudio

Como técnica de estudio ya hemos visto que el repaso no es el mejor método para plantear nuestra estrategia cara a los exámenes,lo cual no quita que a su vez puede complementarse con otras formas más depuradas que nos permitan afianzar el conocimiento. Es el caso de la organización, un método que utilizamos siempre de forma inconsciente, incluso en el estudio. Más allá su mayor uso es en la vida cotidiana, donde podemos recordar miles de datos sin haber realizado un ejercicio previo mientras material de nuestra carrera o idioma se vuelve insostenible.

La importancia del repaso al estudiar. Consejos


Repasar es el método de estudio más común, el que más realizamos todos al estudiar y prepararnos ante los exámenes, sean del tipo que sean. Realmente la técnica del repaso es la menos efectiva cara a un estudio eficaz. Es la primera que desarrollamos desde niños, y lo que es peor, la que más se fortalece en todos los cursos escolares. Memorizamos sin parar contenido el cual olvidamos sin remedio a medida que pasa el tiempo. Al arrastrarlo durante tantos años nos alcanza a las cotas altas de estudio, pudiendo pasarnos factura cuando nos encontremos con esos apuntes de cientos de páginas y libros enteros que estudiar.

Como estudiar en Grupos de estudio: examinarse a uno mismo

Los grupos de estudio no suelen ser aprovechados al máximo en la mayoría de casos, reduciéndose a quedar en compañía para estudiar en la biblioteca. Aunque no es una mala práctica por el factor motivacional que aportan no dejan de ser incluso distractores en las épocas duras de trabajo, donde tenemos que estar concentrados exclusivamente en los libros y apuntes y no en las charlas y los descansos con ellos. Un buen grupo de estudio puede ser increíblemente eficaz para avanzar, mejorando en aspectos que no creíamos posible. 


La agenda de los detalles de estudio importantes. Truco para memorizar


Este es un pequeño truco muy utilizado por los estudiantes de oposiciones y exámenes a nivel estatal, donde suelen realizarse exámenes tipo test debido al volumen de material y el tiempo de examen, desproporcionado en muchas ocasiones. A pesar de ello mucha gente lo aplica también en la universidad e incluso en los institutos, principalmente cuando se busca una nota alta que solo se consigue teniendo todos los detalles a mano.

Estudiar en casa o en la biblioteca. Cómo estudiar


Aunque tengamos un hábito de estudio consolidado habrá momentos en los que obligatoriamente tendremos que estudiar a tiempo completo, como ocurre en los exámenes finales y en las pruebas de nivel de idiomas. Poder organizarla en condiciones nos ayudará a mejorar la calidad de nuestro estudio, evitando correr el peligro de confundir las horas sentados en una silla sin estudiar a fondo con las reales de provecho, siendo muy perjudicial al considerar que realmente estábamos preparados luego de recibir una mala evaluación.


Aprender a administrar nuestro tiempo de estudio.


Saber administrar nuestro tiempo correctamente nos hace mucho más eficaces para poder mantener un ritmo constante de estudio. No consiste exclusivamente en fijarnos una determinada cantidad de tiempo diaria en la que estudiaremos, hay que aprender a organizarlo de tal forma que se equilibre el tiempo invertido junto a la satisfacción obtenida por haber realizado un buen trabajo.

Es primordial comprender que tenemos que administrar tanto el tiempo de estudio como el tiempo libre. Si simplemente pensamos el tiempo de estudio nos encontraremos que muchas veces el tiempo libre no lo aprovechamos como deberíamos, sintiendo que no hemos descansado correctamente para poder rendir al máximo en los momentos en los que estudiamos. 



Para ello dividiremos el tiempo libre en dos categorías:

Actividades improvisadas: 


Jugar a la consola, leer, hacer deporte; cualquier hobby que tengamos que nos sirva para desconectar. 


Inactividad: 


Esos ratos en los que no hacemos expresamente nada planeado y vemos pasar los minutos. 


Con el tiempo libre organizado podremos eliminar la ansiedad que sentimos al no estar estudiando ni haciendo nada en especial. Sentir que lo tenemos bajo control eliminará completamente esta sensación al estar siguiendo nuestro propio esquema de trabajo. Es interesante contar también las salidas planeadas que tengamos de antemano dentro de este tiempo, restándolo al tiempo de inactividad para no perjudicar el de estudio.

Para poder planificar correctamente el tiempo de estudio debemos seguir tres premisas. Primero debe ser un tiempo realista. No sirve de nada que planifiquemos que estudiaremos varias horas a una actividad sencilla y muy pocas a una muy difícil. En segundo lugar tiene que ser proporcionado a las necesidades del momento y al tiempo disponible en total. Si planificamos un examen con muchos días de antelación podremos invertir un poco menos de tiempo diario, complementándolo con otros estudios y el tiempo libre disponible. 

En último lugar tendremos en cuenta que esté bien distribuido. Aquí debemos ser sinceros con nosotros mismos y comprobar cómo funcionamos mejor . Hay gente que es capaz de estudiar varias horas seguidas sin sentir cansancio o estrés, y otros que trabajan mejor con descansos cada determinados momentos de estudio. Lo fundamental es evitar desmoralizarnos por no estar cumpliendo un tiempo de estudio que no está objetivamente bien organizado.

Estructura y partes de un ensayo. Técnicas

Estructura del Ensayo. 



Introducción: 


Antecedentes del tema que se va a argumentar, redactado de forma sencilla y que permita al nuestro interlocutor hacerse una idea global de nuestro texto donde incluiremos el objetivo y la hipótesis.

En esta parte declaramos el tema del ensayo incluyendo los asuntos más relevantes como el lugar  y tiempo o las circunstancias más relevantes. 


Cuerpo y desarrollo:


Idea nuclear de nuestro texto, para expresar mejor su contenido podemos apoyarnos de documentos de ayuda como pueden ser materiales gráficos, ejemplos, métodos empleados y demás. 


La Argumentación:


En este punto, se presenta los criterios subjetivos y valorativos en los que apoyas tu argumentación o tesis. Puedes desarrollar los argumentos bajo subtemas de forma parecida como un esquema por niveles. Para darlos más relevancia puedes apoyarlos en citas de autor, imágenes o ejemplos.


El sumario o resumen: 


En él, el autor aporta un texto en el cual se describe brevemente la forma en la que se desarrolla el trabajo y cómo se subdivide. En este apartado no se añaden valoraciones subjetivas, debe ser concreto y conciso. 


La Conclusión: 


Consiste en escribir al final un resumen breve dónde haremos resaltar los puntos más importantes de nuestros argumentos y también las consecuencias de este razonamiento. 

Clases y tipos de ensayos. Técnicas

En un anterior artículo veíamos qué es un ensayo y cómo revisarlo una vez escrito. En este artículo, os vamos a describir las distintas clases y tipos de ensayos que actualmente existen y una breve descripción de cada uno para que tengas un idea global.


Cómo hacer una buena presentación oral


En determinadas asignaturas, o bien cuando realizamos una maestría, tendremos que presentar algún trabajo de investigación de forma oral. La preparación del mismo es esencial para una buena nota. Pues, aunque tengan nuestro trabajo impreso, la presentación oral será parte importante de nuestra calificación. 


como preparar una presentación oral


Cómo hacer un buen esquema. Consejos.

Cuando estudiamos hay distintas técnicas que nos vendrán muy bien a la hora de memorizar, y sobre todo para repasar. Una de las principales son los esquemas, pero no es fácil hacerlo correctamente, porque en nuestro afán de saberlo todo, podemos hacerlo muy completo y entonces la esencia del esquema desaparece y no es tan útil.

Consejos para hacer bien un examen tipo test. Como estudiar

Uno de los exámenes que más pueden temer los estudiantes son los tipo test, pues los nervios nos pueden hacer una mala pasada. Ante un tipo test, parece que nuestros conocimientos no se plasman de manera adecuada, pero si sabemos como controlar los nervios y seguimos unos sencillos consejos, podemos sacarle partido a los exámenes tipo test, que después de todo, son muy cómodos.


Trucos para memorizar textos. Como estudiar.



En la mayoría de las carreras tendremos que estudiarnos innumerables folios, por lo que hay tener algunas técnicas para memorizar. En este sentido os vamos a contar trucos muy simples, que harán que poco a poco la cabeza se nos haga memorizar textos más largos, con el tiempo algunos los dejaremos de lado, pues no nos harán falta.

Como prepararse un examen oral. Cómo Estudiar

De todos los tipos de exámenes que se hacen, parece que el examen oral es el que más miedo da a los alumnos. Pero si vamos bien preparados, veremos que este tipo tiene más pros que contras para nosotros.



Cómo prepara un examen oral


Lo principal para quitarse el miedo a un examen oral es intentar ver cómo lo hace el profesor en concreto con otros alumnos. Esto es a veces difícil, pero si podéis asistir a otras exámenes veréis que no es tan malo como en nuestra cabeza. Y al conocer cómo va a ser el examen, nos quitaremos muchos miedos. Pues es peor lo que nos imaginamos, que lo que realmente es.

Cómo hacer un buen subrayado. Consejo para estudiar

Cuando estamos estudiando es esencial hacer un buen subrayado, pero lo que a veces o bien no sabemos cómo estudiar correctamente, o no tenemos en cuenta son los colores, que son muy importantes a la hora de memorizar textos muy largos.


¿Qué colores usar para  subrayar?


El color que mejor memoriza el cerebro es el rojo, pues es alerta o atención, pero cuidado, la base de un buen subrayado con colores es uno abusar del rojo, por lo que sólo tendremos que utilizarlo para palabras muy concretas que nos darán el sentido del texto. O como truco para poder visualizar todas aquellas palabras que nos cueste trabajo memorizar.

Otro color que el cerebro recuerda muy bien es el azul, por lo que es aconsejable que si vamos a estudiar sobre apuntes, sean de color negro, para que los colores que usemos después sean más fáciles de resaltar. Aunque es cierto, que subrayar en azul a veces confunde, por lo que habrá que utilizarlo como color secundario al rojo, y utilizarlo en contadas ocasiones, para que cuando memoricemos una página, esos dos colores resalten sobre los demás.


Lo más importante del subrayado


Es muy importante no subrayarlo todo, ya que la esencia del mismo se pierde, es decir, poder tener en la cabeza determinadas palabras que resaltan y nos facilitan la posterior exposición en un examen. Por lo que es muy útil no sólo usar subrayadores gordos, sino también finos, para sólo resaltar la palabra concretas con los gruesos, y frases completas con los delgados. 



Trucos para subrayar


Una buena idea es tener colores asociados a determinadas partes de los apuntes o libros. Es decir, para los títulos siempre usaremos el mismo color, que puede ser oscuro y que no resalte, como violeta. Para los subtítulos importantes, utilizaremos otro color, pero esta vez que resalte en la memoria, como puede ser el rosa o el amarillo. Y así ir identificando los distintos apartados gracias a los colores. Nos facilitará mucho la visión del texto en global a la hora de estudiar.

Para carreras donde salgan muchas fechas, leyes o nombres difíciles, existe un truco que no falla: utilizar siempre el mismo color para estas tres cuestiones. Hemos de pensar en un color que nunca usaríamos para otra cosa, y ése será el elegido para que, cuando lo veamos en una página sepamos cuantas fechas, leyes o nombres de autores memorizaremos.

La calidad del subrayado está en el minimalismo, el horror vacui nunca nos va a ayudar, al contrario, nos confundirá. Utilizar correctamente, sobre todo el color rojo, y los colores que hayamos elegido será mucho más interesante que hacer borrones por todos lados.

Además, alternar subrayadores gordos, con finos, hará que la página de estudio quede mucho más limpia. De esta manera, cuando repasemos el texto, sabremos exactamente cuantos apartados tiene, que contiene cada pregunta y cómo se estructura, gracias a los colores que hemos usado. Esta técnica nos hará el estudio mucho más sencillo.

Los valores de la enseñanza y su evolución en el tiempo

Hemos contemplado grandes revoluciones en las últimas décadas tanto a nivel tecnológico, empresarial, industrial así como en otros muchos campos, la actual metodología de trabajo se basa en la pro actividad  y en la reinvención de los modelos pasados que ya han quedado obsoletos, se busca de esa forma cumplir con los objetivos propuestos de manera más rápida y provechosa.

valores enseñanza evolucion


En la docencia muchos de estos valores son interesantes de aplicar de igual manera, sobre todo en niveles de enseñanza obligatorios, ya que son etapas en las que es vital dotar al alumnado de las técnicas necesarias para defenderse por si mismos de los problemas que se les puede llegar a plantear, tanto a nivel educativo como en un futuro a nivel profesional y el raciocinio que estos desarrollen a tempranas edades será el que les lleve a sacar el máximo provecho posible de sus capacidades y a aumentar su valor cultural. Todo esto no se consigue si seguimos trabajando en modelos antiguos cuyo funcionamiento a quedado demostrado que no resulta tan fructífero como pueden resultar otros.

Debería quedar bien lejos ese paradigma de clases en las cuales los alumnos memorizan un texto que únicamente les servirá para aprobar un examen para acto seguido olvidar irremediablemente todos los contenidos estudiados, y en sustitución de este sistema se debería imponer el de enseñarles a pensar de manera lógica y argumentada.

Pero todavía como contraste observamos que la educación en muchos casos sobretodo en formaciones obligatoria continúa estancada en antiguos modelos ya desfasados que no logran que el alumnado adquiera una mayor comprensión y una mayor cantidad de valores enriquecedores, y sobre todo está lejos de lograr que la mayor parte de los docentes aprendan a pensar de forma lógica y a unir conceptos por si solos para desarrollar por si mismos un aprendizaje más profundo de una forma más autodidactica y emprendedora con su propio esfuerzo.

Debemos tener claro que siempre será más útil enseñar a elaborar el pan, que no que te den pan durante un tiempo limitado, y eso con un sistema basado en  memorizar y examinar es lo que muchas veces se ofrece a gran parte de los docentes.

Es por ese motivo que el profesorado debe tutelar a sus alumnos hacia nuevos métodos de trabajo que sirvan para motivar al colegiado y que cada alumno desarrolle unas capacidades con el objetivo de que aquellos conceptos que estudie, los relacione por si mismo, y que sirva para que estos no desaparezcan de su mente una vez haya entregado el examen.

Cómo estudiar mejor y más rápido: Método Cornell



Aunque parezca que aún queda mucho verano por delante, lo cierto es que cada vez se acerca más el temido mes de septiembre para aquellos que tenéis algún examen que afrontar, ya sea en Febrero o Junio.

Y aunque la mejor manera de aprobar los exámenes sea trabando duro, hay veces que si no damos con la técnica adecuada puede que aprobar una asignatura se convierta en un duro suplicio… Para evitar esto a continuación  os explicaré cómo estudiar mejor y más rápido, gracias al Método Cornell.

El Método Cornell fue ideado por el Dr. Walter Paulk en la Universidad de Cornell y simplemente se trata en plasmar el temario en una hoja segmentada en tres partes. Sus beneficios residen en que te ayuda a estudiar mejor, a organizar conceptos, ideas, tiempo y por supuesto a obtener un mayor rendimiento y por lo tanto estudiar más rápido.

Este método por lo general tiene excelentes resultados, bien es cierto que no a todos nos funcionan los mismos métodos…

¿Cómo poner en práctica el Método Cornell?


Este método sirve tanto para tomar apuntes en clase como para hacerte hacer un resumen de estudio y estudiar de este.

Se trata de coger una hoja y situarla de forma vertical, y sobre el papel se dibuja una línea horizontal a 5 cm de borde inferior, y la mitad superior se divide en dos zonas mediante una línea vertical dibujada a 6 cm del borde izquierdo. Los apuntes se escriben en la zona de la derecha, mientras que en el margen izquierdo se pone alguna palabra o idea clave para cada párrafo; de tal manera que el área inferior se reserva para hacer un resumen de la página y anotar las dudas que puedan surgir.

Aquí tenéis un ejemplo de en que consiste el Método Cornell:



En la parte izquierda anotaremos los conceptos más específicos, fórmulas, fechas… En la parte de abajo anotaremos conclusiones, o resúmenes.

Con este método memorizarás de forma más rápida y sencilla, además las clases serán más amenas y productivas.

Aprende a planificar para un estudio eficaz. Como estudiar




Muchas veces sucede que nos vemos sobrepasados por las tareas que debemos realizar, entonces entramos en pánico y, viendo perdido el rumbo, nos bloqueamos sin saber por dónde empezar. Por ello es primordial que sepas que, antes de emprender cualquier tarea es importante trazar un camino a seguir. Organizar tus actividades es imprescindible para cumplir eficazmente tus metas propuestas.

Una buena manera de abordar tus actividades es organizarlas en bloques de tiempo. Para ello es necesario establecer algunas reglas claves que debes respetar si  lo que quieres es rendir efectivamente.

La primera regla tiene mucho que ver con conocerte a ti mismo y aprender a respetar tus fortalezas y tus limitaciones. Nada de fantasías -no eres un superhéroe-, establece con realismo cuántas y cuáles actividades eres capaz de abordar en cada bloque de tiempo. Recuerda que no puedes pretender hacerlo todo de una vez, engañándote a ti mismo sólo conseguirás entorpecer tu avance.

La segunda regla se trata de agrupar las actividades similares en un mismo bloque. Por ejemplo: si vas a realizar un trabajo de investigación, lo correcto es destinar un periodo de tiempo exclusivamente para recopilar las fuentes necesarias, otro para extraer la información más útil y otro para desarrollar la temática. De esta manera lograrás focalizarte y tendrás un avance progresivo.

Una tercera regla, que va de la mano con el conocimiento de ti mismo, es identificar cuándo eres más productivo, es decir, en qué momentos del día tienes mayor capacidad de concentración y puedes trabajar mejor y más rápido, en palabras simples: cuándo te resulta más fácil dedicarte a realizar una tarea. Saber esto es básico para que planifiques tus actividades de manera eficaz.

Finalmente, planificar tus actividades te ayudará a organizarte mejor, te creará una rutina cotidiana de estudio y te permitirá sacar el máximo provecho a tus capacidades y al tiempo que dispones.