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31/10/12

Planificar las actividades de estudio


Saber planificar nuestras actividades es tan fundamental como el propio acto de estudiar. Planificarlas no es solo crear un plan de estudio al inicio de las sesiones, se realiza tanto en el déficit de actividades como en el exceso, a la par que cuando no tenemos ningún tipo de organización sobre ellas. Al igual que en el establecimiento de objetivos debemos tener en cuenta también las actividades que nos resultan placenteras, sin centrarnos exclusivamente en las meramente relacionadas con el estudio.



Hay muchos tipos de actividades y saber clasificar en cada apartado la actividad en concreto que tenemos planeada nos ayudará para el esquema general que estemos creando:

  • Actividades obligatorias / actividades optativas:Debemos diferenciar objetivamente cuándo hay actividades que debemos realizar seguro y cuáles nos permiten un margen de decisión. Estudiar cara a un examen es obligatorio y deberemos sacar tiempo pero buscar bibliografía adicional para llevarlo mejor preparado es algo optativo que podemos desechar en caso de ir muy ajustados, evitando que nos cree una sensación de ansiedad por sentir que no damos lo mejor de nosotros mismos.
  • Inaplazables / No urgentes: Muy relacionadas con el anterior apartado, hay que saber organizar las actividades para no acabar saturados poniéndolas en orden de resolución temporal. Estudiar es fundamental pero aunque tengamos el examen la semana siguiente si hay que entregar un trabajo con anterioridad deberemos centrarnos en él.

  • Placenteras / Desagradables/ Neutras: Estudiar suele ser clasificada como desagradable cuando debería ser una actividad neutra, que forma parte de la vida diaria. La valoración que hagamos de cada una nos facilitará la actividad relacionándola con las más atrayentes en un principio, a la par que dejamos de considerarlas como desagradables.

  • Individuales / Colectivas: Este es uno de los errores más comunes, considerar que estudiamos de forma mucho más sencilla cuando vamos acompañados a las bibliotecas. Estudiar es un acto individual, y no necesitamos a nadie más para poder ejecutarla. Debemos asumir la individualidad de la mayoría de nuestras actividades para no convertirlas en dependientes de los demás.

  • Flexibles / Rígidas: La flexibilidad en el estudio es tener la posibilidad de realizarlo de diferentes formas, ya sea con apuntes, bibliografía oficial, horas seguidas, descansos intermedios... Verlo de una forma rígida nos limitará a la hora de trabajar.

12/06/12

Aprende a planificar para un estudio eficaz. Como estudiar




Muchas veces sucede que nos vemos sobrepasados por las tareas que debemos realizar, entonces entramos en pánico y, viendo perdido el rumbo, nos bloqueamos sin saber por dónde empezar. Por ello es primordial que sepas que, antes de emprender cualquier tarea es importante trazar un camino a seguir. Organizar tus actividades es imprescindible para cumplir eficazmente tus metas propuestas.

Una buena manera de abordar tus actividades es organizarlas en bloques de tiempo. Para ello es necesario establecer algunas reglas claves que debes respetar si  lo que quieres es rendir efectivamente.

La primera regla tiene mucho que ver con conocerte a ti mismo y aprender a respetar tus fortalezas y tus limitaciones. Nada de fantasías -no eres un superhéroe-, establece con realismo cuántas y cuáles actividades eres capaz de abordar en cada bloque de tiempo. Recuerda que no puedes pretender hacerlo todo de una vez, engañándote a ti mismo sólo conseguirás entorpecer tu avance.

La segunda regla se trata de agrupar las actividades similares en un mismo bloque. Por ejemplo: si vas a realizar un trabajo de investigación, lo correcto es destinar un periodo de tiempo exclusivamente para recopilar las fuentes necesarias, otro para extraer la información más útil y otro para desarrollar la temática. De esta manera lograrás focalizarte y tendrás un avance progresivo.

Una tercera regla, que va de la mano con el conocimiento de ti mismo, es identificar cuándo eres más productivo, es decir, en qué momentos del día tienes mayor capacidad de concentración y puedes trabajar mejor y más rápido, en palabras simples: cuándo te resulta más fácil dedicarte a realizar una tarea. Saber esto es básico para que planifiques tus actividades de manera eficaz.

Finalmente, planificar tus actividades te ayudará a organizarte mejor, te creará una rutina cotidiana de estudio y te permitirá sacar el máximo provecho a tus capacidades y al tiempo que dispones.